Una alimentación saludable fracasa cuando sólo puede sostenerse durante unos días. Comer mejor implica mirar el conjunto: calidad de los alimentos, horarios, sueño, movimiento, contexto social y la posibilidad real de disfrutar lo que se come.
En el archivo de Salud y Bienestar de Capital CDMX aparece con frecuencia una idea que VIVIRTE quiere conservar y actualizar: los hábitos importan más cuando forman parte de una vida posible.
Menos dogma, más patrón
Priorizar verduras, frutas, legumbres, cereales integrales y fuentes adecuadas de proteína es una base más útil que dividir los alimentos entre “buenos” y “malos”. La frecuencia y las porciones también forman parte de la ecuación.
El ayuno y otras estrategias de horario alimentario pueden ser objeto de investigación, pero no son universales ni deberían iniciarse como tratamiento sin considerar el estado de salud de cada persona.
La mesa también es placer, cultura y compañía. VIVIRTE abordará nutrición desde esa combinación: evidencia suficiente para decidir y libertad suficiente para vivir.


