ABC de las Emociones llega a las escuelas: qué ofrece a adolescentes y familias
La estrategia nacional de salud mental comenzó visitas a escuelas y alcanzó a más de 37 mil jóvenes. Incluye materiales para estudiantes, familias y docentes, una hora semanal y atención permanente.

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Redacción VIVIRTE
VIVIRTE
2 de octubre, 2026 · 2 min de lectura

La estrategia nacional “El ABC de las Emociones” comenzó sus visitas a escuelas públicas y privadas con un objetivo concreto: ayudar a adolescentes y jóvenes a reconocer lo que sienten, expresarlo y saber cuándo pedir ayuda.
En su primera jornada fueron visitados 184 planteles y recibieron información 37 mil 248 estudiantes. La estrategia está dirigida principalmente a jóvenes de entre 14 y 18 años, especialmente de tercero de secundaria y bachillerato.
¿Qué recibirán los estudiantes?
El programa contempla materiales para estudiantes, madres, padres, personas cuidadoras y personal docente. De acuerdo con la Secretaría de Salud, se distribuyeron 16 millones de orientaciones impresas y 250 mil carteles.
También se prevé dedicar una hora semanal dentro de la jornada escolar al reconocimiento, identificación y expresión de emociones, además de capacitación para docentes, directivos y personal administrativo.
No sustituye la atención profesional
Aprender a hablar de las emociones puede favorecer la prevención y facilitar que un adolescente solicite ayuda, pero una estrategia escolar no sustituye una valoración psicológica o psiquiátrica cuando existe sufrimiento persistente, riesgo o una alteración importante de la vida cotidiana.
La propia estrategia tiene un enfoque preventivo, comunitario y territorial. Su propósito es acercar herramientas a las comunidades escolares y facilitar la identificación de situaciones que requieren acompañamiento.
¿Dónde pedir ayuda?
La Línea de la Vida ofrece atención gratuita las 24 horas, todos los días, en el 800 911 2000. El servicio proporciona orientación en salud mental y adicciones.
Para madres, padres y personas cuidadoras, el valor del programa puede estar también en abrir conversaciones que a veces resultan difíciles: preguntar cómo se siente un adolescente, escuchar sin minimizar lo que expresa y buscar atención profesional cuando sea necesaria.
La salud mental adolescente no se resuelve con una sola intervención. Pero llevar herramientas de reconocimiento emocional a las escuelas puede ampliar los espacios donde pedir ayuda deja de ser excepcional y se convierte en una conducta de cuidado.
Antes de irte
La información de salud orienta, pero no sustituye una valoración médica individual.

La firma
Redacción VIVIRTE
Equipo editorial de VIVIRTE.