Recordar a los muertos en otras religiones: respeto más allá de la ofrenda
Judaísmo, islam y memoria sin religión: diferencias que conviene conocer sin presentar todas las tradiciones como variantes del Día de Muertos.

Por
Marcia Velázquez
VIVIRTE
31 de octubre, 2026 · 3 min de lectura

Las celebraciones de noviembre son visibles en México, pero no representan la práctica religiosa de todas las personas que viven en el país. Recordar a alguien fallecido puede seguir otro calendario, recurrir a otras oraciones o prescindir de un altar. Conocer algunas diferencias ayuda a conversar sin imponer una tradición sobre otra.
Judaísmo: el aniversario tiene su propio calendario
En la tradición descrita por Chabad sobre el yahrzeit, la memoria de una persona fallecida se vincula con el aniversario de su muerte según el calendario hebreo. Entre las prácticas que explica están la caridad, la recitación del Kadish y el encendido de una vela de recuerdo. No se trata de una versión judía del Día de Muertos mexicano.
También es conocida la costumbre de colocar una piedra al visitar una tumba. La propia explicación de Chabad advierte que no es universal. Ese matiz importa: una imagen frecuente en películas o fotografías no permite afirmar que toda familia judía actúe de la misma manera.
Si quieres acompañar a alguien, pregunta qué desea hacer y si la visita al cementerio es adecuada. No lleves por iniciativa propia elementos de una ofrenda mexicana suponiendo que serán parte de su rito. La cercanía se expresa mejor escuchando que completando una ceremonia ajena.
Islam: la súplica por la persona fallecida
La institución egipcia Dar al-Ifta explica la súplica por el difunto junto a la tumba. Su texto sirve para conocer una orientación dentro del islam; no para atribuir todos sus detalles a cada comunidad musulmana del mundo.
Por eso sería incorrecto inventar una “ofrenda islámica” que copiara los componentes de un altar mexicano. Tampoco hay motivo para asumir que el 2 de noviembre sea su fecha religiosa de conmemoración. Las prácticas familiares, las corrientes y las orientaciones de cada comunidad necesitan su contexto.
Catolicismo y memoria sin religión
El calendario católico distingue Todos los Santos, el 1 de noviembre, de los fieles difuntos, el día 2. Nuestra guía sobre ofrendas explica esa referencia sin convertir cada costumbre doméstica en una obligación de la Iglesia.
Otras personas prefieren recordar sin pertenecer a una religión. Pueden conversar sobre la vida de alguien, conservar fotografías o reunirse a compartir recuerdos; estas posibilidades no forman un rito único ni hacen menos significativo su duelo. También hay quienes no desean participar en ninguna actividad pública.
Cómo invitar sin excluir
Al organizar un altar escolar, una visita o una reunión, explica de qué se trata y deja espacio para no participar. Pregunta antes de colocar la fotografía de una persona fallecida y evita presentar una creencia sobre el más allá como si todos la compartieran. Si el evento incluye oración, dilo de antemano.
Este acercamiento no agota la diversidad religiosa de México. Ofrece puntos de entrada, no una clasificación completa de cómo vive el duelo cada individuo. Para visitar un templo, cementerio o comunidad, confirma las reglas con sus responsables y sigue a quienes te reciben. El respeto empieza por permitir que cada persona describa su propia experiencia.
Imagen simbólica; no representa un rito común a todas las religiones. Foto: Gergely Meszárcsek / Pexels.
Antes de irte
La información de salud orienta, pero no sustituye una valoración médica individual.

La firma
Marcia Velázquez
Equipo editorial de VIVIRTE.